Phoenix

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El collar del panda: mi confesión erótica con Bruno

Lorena entró en mi oficina esta mañana, con esa sonrisa curiosa. —¡Oye, Nadia, ese collar con el panda! ¿Es nuevo? —Sí, regalo de Bruno. Me miró bajando la vista al colgante, los ojos del panda moviéndose con cristales líquidos. —¡Los…