Confesión caliente en el Caveau de París: Mi noche de jazz y placer prohibido

Acababa de llover en París. Esa lluvia fina, pegajosa, que moja los adoquines del Quartier Latin y te cala hasta los huesos. Tenía 28 años, española de pura cepa, con el cuerpo encendido por el viaje y el deseo acumulado.…








