Mi secreto en la habitación 203 con la pluma negra

Llego a la habitación 203, el corazón me late fuerte, bum-bum-bum, como un tambor en el pecho. Llamo tres veces, toc-toc-toc, el aliento agitado porque sé que estás ahí, esperándome. Abres la puerta y zas, sin decir nada, me plaques…