Mi confesión ardiente con Verónica: el reencuentro que me volvió loca

Han pasado tres días eternos desde esa llamada donde la dominé por teléfono. Mi coño no para de palpitar cada vez que recuerdo su voz gimiendo ‘sí, Claire, maîtresse’. Me llamo Clara, tengo 28 años, y Verónica me ha despertado…






