Confesión Caliente: Mi Noche de Placer Salvaje en la Cueva del Fjordo

¡Dios, chica, aún tengo el cuerpo temblando! Fue ayer, en esa tarde de verano asfixiante junto al fiordo de Saguenay, en La Brunante. Yo explorando el pueblito de Ste-Rose-du-Nord, sudando bajo el sol, oliendo a sal y pinos. De repente,…
