Confesión ardiente de una sacerdotisa: Mi noche salvaje con el rey guerrero en Tuladanlq

¡Ay, amiga, si supieras lo que me pasó anoche! Estoy aún temblando, con el cuerpo dolorido pero tan satisfecha… Soy Lira, tengo 27 años, sacerdotisa en Tuladanlq. Nos entrenan para servir al monstre, pero también para dar placer a los…