Confesión ardiente: Cómo Bruno me folló como nunca tras una noche inesperada

Ay, amiga, no sabes lo que me pasó anoche. Estaba yo desnuda en el baño, frente a la báscula esa maldita. Me hice un pisecito rápido, para ganar unos gramos, ¿sabes? Pero nada: 118 kilos y 800 gramos. Seiscientos más…