¡Mi perro me confesó las infidelidades de mi novio mientras me tocaba!

Estaba tumbada en la cama, con las piernas abiertas, mis dedos resbalando por mi coño húmedo. Olía a mi deseo, ese aroma dulce y salado que me volvía loca. Mi perro, Manitoba, me miraba fijamente desde el suelo, ladrando bajito…