Confesión ardiente: Mi follada prohibida con el SexoRobot C1PD en la distopía

Ay, chica, no sabes lo que me pasó ayer en Luna Park. Estaba tan cachonda después de leer esos libros escondidos del viejo Bergue. Entré en la cabina del C1PD, mi favorito. El aire olía a plástico caliente y lubricante…