Mi boda caliente: confidencias eróticas de una noche inolvidable

¡Ay, amiga! Te lo cuento como si acabara de pasar… Estaba encima de Pablo, mi flamante marido, con su polla dura clavándose en mí hasta el fondo. Sudor perlando su pecho, olor a sexo y a su colonia mezclada con mi humedad. ‘¡Joder, Andrea, estás tan apretada!’, gime él, agarrándome las caderas. Yo, jadeando, ‘¡Más fuerte, amor, lléname toda!’. Mis tetas rebotando, pezones duros rozando su piel. Clac, clac, el sonido de nuestros cuerpos chocando, mi coño chorreando jugos por sus huevos. Gemí alto, temblando, cuando sentí su leche caliente explotar dentro, inundándome… Uff, qué calor, qué placer…

Pero vayamos al principio. ¡La boda! Ante el alcalde, con mi vestido blanco ceñido, diadema brillando, cola arrastrando. Pablo, guapísimo, traje impecable. Familia toda: mis padres, los suyos, mi hermana Natalia de 18, con su acompañante Miguel, primo de Pablo. Huguita, hermana de él, embarazada con su Edmond. Tíos Julien y Adela, Georges y Adeline… Abuelos emocionados.

El banquete y las manos traviesas

El alcalde con su banda, promesas, anillos… Fotos. Luego, el manoir. Aperitivo en terraza, bajo haya antigua. Música suave. A la mesa, en U. Nosotros de honor. Bajo mi servilleta, reserva suite nupcial. Bajo la de Pablo, llave coche y dirección. ¡Sorpresa!

Natalia a mi derecha con Miguel. Abuelos enfrente. Tíos… Parejas desconocidas. Animateur bromeando. Entradas servidas, charlas zumbando.

Miro a Natalia: incómoda, cejas fruncidas, moviéndose en silla. Veo la mano de Miguel bajo mesa, izquierda en su falda. ‘Hmm, se la está tocando el coñito’, pienso, sonriendo. Más allá, tío Georges, bigotes temblando, fama de ligón. Solo una pierna visible… La rubia enfrente contorsionándose, su marido borracho.

Comida larga. Postre, café. Natalia ahora rosada, boca entreabierta, ojos vidriosos. Miguel con brazo bajo mesa aún. ‘Está a punto de correrse’, susurro para mí. Tío Georges sigue, rubia jadeando bajito.

¡Baile! Pablo me lleva, vals lento. Mano en espalda, traílla barriendo suelo. Otros bailan. Yo bailo con todos, Pablo al bar: ‘Debo llevar a mi esposa a su destino’.

Natalia y Miguel en sombras, besuqueándose. Tío Georges con rubia o Adeline. ¿Libertinos ellos? Adeline con soltero guapo.

Fin fiesta. Escapamos por cocinas. Coche nuevo, al castillo. Suite lujosa, maletas listas. Cuatro de la mañana. Pablo empalmado. ‘¡Tenía ganas!’.

Me quito horquillas, vestido… Zapatos fuera. Él besa cuello, desabrocha sujetador. Tetas libres, pezones lamidos. Baja, arrastra tanga, nariz en mi pubis corazón. ‘Huele a ti, delicioso’. Lame clítoris, chupa labios hinchados. ‘Pablo, fóllame ya’.

La suite nupcial y el éxtasis sin límites

Se desnuda, polla tiesa. Me alza al cama, encima. ‘¡Preservativo?’. ‘¡No! Quiero tu semen dentro, hasta ovarios’. Él: ‘¿Por qué no antes?’. ‘Escándalo abuelos… Ahora casada, libre’. Me penetra despacio, estirándome. ‘¡Ahhh, tan grueso!’. Empuja, bolas golpeando culo. Cambio: yo encima, cabalgando, sudor goteando. Perro: él atrás, nalgadas, tirando pelo. Misionero otra vez, piernas en hombros. Gime: ‘¡Me corro!’. Calor explosivo, ovulos bañados. Temblores míos, orgasmo brutal. Repetimos hasta agotados.

¡Clac! Puerta. ‘Desayuno, diez’. Natalia empuja carrito, Miguel detrás. ‘¿Qué hacéis?’. Ojos cernados, noche blanca.

En baño: ‘Sorcia pareces. ¿Noche con él?’. ‘Sí, desde bal. Boite, luego aquí esperando’. ‘¿Coche?’. ‘Calentón… Caricias, luego follada salvaje. Primera vez’. Roja: ‘Pill tomada, él virgen’. ‘Vi bajo mesa, casi te corres’. ‘¡Tanto! No dirás padres?’. ‘Secreto nuestro’.

Desayuno cuatro. Ellos se van, nosotros ducha. Pablo duro: ‘Mañana tieso’. ‘Yo coño dolorido, pero feliz. Semillas tuyas dentro’.

Casa, comida ligera. Natalia invita Miguel. Aeropuerto ellos nos llevan.

Coche: ‘¿Primera tuya dónde?’. ‘Cabaña playa, sentados. Con condón’. Pablo: ‘Yo igual, primera ella’. ‘Ahora sin… ¡Puedo quedar preñada!’. Período fértil.

Avión. ‘Voy baño, ven’. Golpeo puerta. Dentro, estrecho. Me sube falda, folla contra pared. ‘¡Shhh!’, gimo. Semen chorrea piernas. ‘Compromiso total’.

Dormimos. Él: ‘Sueño paternidad’. ‘Toda semana para ti, ya couvo’.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *