Mi Noche Loca en el Tren del Deseo Desconocido

Ay, chicas, no sé por dónde empezar… Es sábado, las 22:10, estoy sentada en mi asiento, Corail 4233, vagón 5, asiento 63, al lado de la ventana. Todo por ese billete misterioso que encontré en mi puerta el lunes. Una envelope roja: ‘¿Estás lista para dejarte guiar por lo desconocido? Si sí, ábrelo; si no, dáselo a tu vecina’. La curiosidad me pudo, claro.

Dentro, el billete y una nota: ‘Si subes al tren, no sabes qué te espera. Si no quieres nada, nada pasa. Si lo quieres todo… todo llegará. Buen viaje’. Y aquí estoy, con faldita negra corta, medias, botas altas con tacón, top rojo ajustado, chaqueta negra… y sin bragas ni sujetador, como pedía la segunda nota del viernes. Siento todas las miradas. Mi vis-à-vis no para de mirar mis tetas. Me agobian… pero mis pezones se endurecen. Calor sube por mi cuerpo. Me quito la chaqueta. Ahora tres pares de ojos me acarician la piel. ¿Son ellos? Encima del asiento, un paquete nuevo. Lo agito: hace ruido.

El Billete que Me Llevó al Abismo del Placer

Llega el revisor. ‘Señorita, su billete no es válido’. Le sigo, distraída, pensando en el paquete. Vamos al fondo, en su cabina pequeña. Cierra la puerta, sonríe pícaro: ‘Puedo no multarte… si uso lo del paquete contigo’. Abro, temblando: bolas de geisha. Nota: ‘Si quieres seguir jugando, déjale que te cuide’. Se ríe. Le paso las bolas, subo la falda. Mi coño al aire, húmedo ya. Pongo los pies a cada lado de su taburete. Su mirada me quema entre las piernas. ‘Ven aquí’, dice. Me siento en sus rodillas, siento su polla dura contra mis nalgas. Me acaricia los pechos lento… tira de los pezones. Gimo bajito: ‘Ahh… sí…’. Las bolas frías rozan mis labios hinchados, mi clítoris palpita. Contraste delicioso con mi calor mojado. Me las mete una a una, despacio. ‘Umm… qué bien entran… me lleno’. Me susurra: ‘No soy yo quien te hará correrte. Ve al vagón-bar. Alguien te buscará’.

Camino, las bolas chocan con cada paso. Piernas tiemblan, casi me corro en el pasillo. Odor a mi excitación flota. Llego al bar, me siento: error, con los vaivenes del tren chocan más. Mojo la falda negra, menos mal. Me levanto. Una mujer se pega a mí por detrás, voz al oído: ‘Sígueme’. El camarero anuncia menús, no oigo nada. La miro: ojos maliciosos, labios carnosos. ‘¿Confías?’, pregunta. ‘Sí… ¿qué pierdo?’, digo yo, voz ronca.

Encuentros Prohibidos en Cada Vagón

En las reservas del bar, me besa divino, lengua suave explorando mi boca. Sabe a menta fresca. Mano bajo falda, saca las bolas chorreantes y las lame mirándome: ‘Mmm, estás deliciosa’. Mi pelvis se adelanta sola. Me pone en una mesa, borde. Dedo dentro: ‘¡Qué mojada!’. Dos: ‘Más…’. Tres: gimo fuerte ‘¡Dios, joder!’. Boca en mi coño ardiendo, lame sin parar, lengua puntiaguda en clítoris. ‘¡Aahh… no pares!’. Casi exploto, pero para. Dedo en mi culo, otros en coño: doble penetración divina. Dolor-placer me nubla. Saca collar con anillos, chupa tetas, glaçon frío en pezones: ‘¡Frío… quema!’. Pone anillos, aprieta. Sensación punzante crece. Vuelve a lamer: exploto en orgasmo brutal. ‘¡Me corro… aaaahhh!’. Cara empapada en mis jugos. Yo le lamo como gata: risa compartida, olor a sexo intenso.

‘Tendida aún jadeando: ‘¿Qué sigue?’. ‘Sube un vagón, primer compartimento’, dice, mete bolas de nuevo, baja falda. Salgo roja, sonada, goteando. En el compartimento vacío, descanso. Entra señor mayor con caja: miau. ¿Gato? Leo su libro ‘La Mujer de Papel’, fantasía con gato lamiendo coño con crema. Leo en voz alta, voz temblorosa: ‘…su lengua áspera me volvía loca…’. Él saca crema. Fantaseo: lengua rosa en mi sexo cremoso. Pierdo el hilo.

Para en estación. Baja, deja caja: plug anal, ‘úsalo al arrancar’. Me corro sola, falda quitada, dedos en clítoris hinchado: ‘¡Sííí…!’. Lamo jugos salados. Humedezco plug en coño, lo meto en culo: ‘Lento… duele rico… me abre’. Vuelvo a mi sitio: bolas chocan, plug dilata, anillos tiran. Compañeros ríen: ‘¿Sigues queriendo jugar?’. Uno me toca: ‘Estás ardiendo’. Me sube falda, polla dura entra de golpe: ‘¡Fuerte!’. Cabalgo, tetas rebotan. Otro en boca: sabor salado, venas pulsantes. Tragan gemidos con besos. Terminus: corrida grupal, semen caliente en piel, coño lleno. Bajo temblando, adicta al misterio.

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