Mi primera noche con él: un encuentro ardiente en la oscuridad

Lo conocí en un foro de internet, por un hobby tonto que compartíamos. Nada sexual al principio, pero los mensajes se volvieron calientes, fotos, sueños… Hasta que dijimos: ‘Ven’. Yo, nerviosa, esperando en mi cama, a oscuras. El corazón me late fuerte. ‘¿Estás ahí?’, susurro. Su aliento me roza. Entra, se desnuda. Lo siento deslizarse a mi lado. Su piel caliente contra la mía. Huele a jabón y tren largo. ‘Nora… ¿o como quieras que te llame?’, dice bajito. Nuestros frentes se tocan. Sus manos encuentran las mías. Dedos que se enredan, temblando.

💸Become a webcam modelOver 50% of earnings · Daily payouts · 60M visits/dayGet started →

Me giro, lo miro en la penumbra. Sus ojos brillan. ‘Tengo miedo’, admito. ‘Yo también’, responde, y me besa el cuello. Su aliento caliente, salado. Sus manos suben por mis brazos, masajean hombros. ‘Relájate’, murmura. Saco aceite, se lo paso. Él me da la vuelta, manos firmes en mi espalda. Presiona, estira músculos. ‘¿Te gusta?’, pregunta. ‘Sí… ahh…’, gimo. Sus dedos bajan, rozan mis nalgas. Huele a aceite de lavanda mezclado con mi excitación. Me pongo boca arriba. La luz tenue de las velas baila en su pecho. Sus manos en mi vientre, suben, evitan pechos… hasta que los toca. Pezones duros al instante. ‘Eres preciosa’, dice, y lame uno. Lengua húmeda, girando. Sabor a piel limpia.

La llegada en la oscuridad

Bajo las manos a su polla, dura, palpitante. ‘Ven aquí’, le digo. Se sube sobre mí, cuidadoso. Su miembro roza mi tripa, deja rastro húmedo. ‘¿Quieres?’, pregunta. ‘Sí, despacio’, susurro. Abre mis piernas con las rodillas. Siento su glande en mis labios, mojados ya. Frota, entra un poco. ‘Joder, qué caliente estás’, gruñe. Empujo caderas. Entra todo, llenándome. ‘¡Ay!’, grito suave. Ritmo lento, pubis contra pubis. Choca, chapotea nuestra humedad. ‘Más rápido’, pido. Sus manos en mis tetas, pellizca pezones. Mordisquea mi oreja, cuello. Olor a sudor fresco. Acelera, folla fuerte. ‘Me vengo…’, jadeo. Espasmos me recorren, clavo uñas en su espalda. Él gime, se corre dentro, chorros calientes.

El baño y más placer

Nos quedamos pegados, respirando agitados. ‘Increíble’, dice él. Rodamos, mano en su polla pegajosa. ‘Otra vez pronto’, río. Agua caliente en la bañera. Nos metemos, él detrás. Jabón en mi piel, resbala. Sus manos en pechos, juegan pezones. ‘Duros otra vez’, murmura. Me lame el seno, chupa. ‘Mmm, sabe a ti’, dice. Mano baja, dedos en mi clítoris hinchado. ‘Estás empapada’, nota. Yo agarro su verga, la meneo. ‘Fóllame con los dedos’, pido. Dos adentro, frotando. Gemidos llenan el baño, vapor sube. ‘¡Me corro!’, grito. Él también, semen en el agua.

Al día siguiente, paseo por la ciudad. Katia se une a cenar. ‘¿Qué tal la noche?’, guiña. ‘Brutal’, susurro. Él se va en tren, pero sé que volverá. ‘Adiós, mi desconocido’, le digo en el andén. Sonrisa que promete más.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *