Ay, chica, acabo de volver de Gran Canaria y tengo que contártelo todo. Fue el día 7, ¿sabes? Después de una noche loca con Axel y Aline, nos despertamos enredados en la cama enorme de su suite. El sol entraba suave, olía a sexo y sudor seco en las sábanas. Yo estaba… mmm, pegajosa entre las piernas, aún sintiendo los ecos de la noche.
Axel se levantó primero, zombie total, y se metió en la ducha. Oí el agua fina como lluvia tropical, fresca. Salió renovado, con esa sonrisa pícara. Nosotras lo seguimos, el agua helada nos puso los pezones duros como piedras. Salimos riendo, envueltas en toallas, listas para el desayuno junto a la piscina. Frutas jugosas, zumo de mango dulce, el sol calentando la piel bronceada.
Del Desayuno a la Piscina: La Tensión Crece
Hablamos de todo. Aline, tan cambiada, radiante, contando cómo se soltó en estas vacaciones. Yo… bueno, mi ex era un desastre, pero aquí todo era nuevo. Les conté mi plan: en tres días a Tenerife, Puerto de la Cruz, sola. Se pusieron serios, pero Axel propuso cambiar planes: mini golf y shopping en Yumbo. ¡Genial!
Caminamos al centro comercial, el aire salado del mar, risas. En el mini golf, cactus por todos lados, yo en shortcito ajustado, sintiendo sus miradas en mis piernas, mi culo. Axel fallaba putos golpes, distraído por nosotras. Pagó multa con besos húmedos, lenguas enredadas, sabor a menta y deseo. Perdí bronce, pero qué risa.
Mientras Élodie… espera, soy yo, ja. Mientras yo iba al baño, ellos tramaron algo. Luego shopping: probadores calientes, lencería sexy, el olor a nuevo. Almorzamos tapas, aceitunas saladas, jamón crujiente, anécdotas picantes. Volvimos al hotel, piscina. Agua fresca en piel caliente, pezones visibles bajo bikinis. Miradas que quemaban: sabíamos qué vendría después.
Subimos a la suite, aire cargado de promesas. “Juguemos cartas”, dijo Aline, ojos brillantes. Strip poker con gages en un sombrero. Mi corazón latía fuerte, coño ya húmedo. Empezamos vestidos. Perdí prenda a prenda: blusa, sujetador, mis tetas redondas libres, pezones erguidos. Axel en boxers tensos, polla marcada. Aline en encaje floral, preciosa.
Perdí yo, multa: besar a Axel con lengua. Aline sentada en la cama, piernas cruzadas, muslos suaves abiertos un poco. Nuestras bocas se unieron, lenguas danzando, saliva dulce, mordiscos suaves. Olía a su excitación, a la mía. “¡Para!”, gritó ella, jadeante. Todos sudando ya.
Siguiente ronda, Aline gana. Tira gage: yo le chupo tetas dos minutos. Me acerco, soplo sus pezones rosados, duros. Lengua rápida, lamiendo, mordiendo suave. Ella gime bajito, “Mmm, sí…”, aroma a piel caliente, a deseo. Sus manos quieren tocar, pero no, solo boca. La dejo temblando.
Axel gana, masturba a Aline frente a nosotras. Dedos en su coño chorreante, vaivenes, ella tiembla. “¡Joder, me vas a hacer correrme!”, grita. Él saca dedos brillantes de jugos, me los mete en boca. Sabor salado-dulce, su miel íntima. La chupo, ojos en Aline, sonriendo.
Strip Poker y Gages: Del Juego al Éxtasis Total
Yo gano, me masturban ellas… no, me chupan tetas. Axel suave, Aline muerde fuerte. “¡Más, sí, me encanta!”, gimo, coño palpitando, olor a humedad subiendo. La dejo al borde, frustrada, empapada.
Aline otra vez, “prueba del gode”. Saca un vibrador rosa-or, lo lame, lo mete en su coño reluciente. Gemidos, clítoris hinchado, nos mira. “Elodie, lame el gode, mi putita”. Lo chupo, sabor a ella, intenso. Luego, “chupa a mi hombre”.
Me arrodillo, lengua en su polla dura, perla de precum salada. Lo chupo, no tan hondo como Aline, pero él gime. Aline me mira, conexión brutal. Para, me dice: “Cuida el culo de Aline”. Ella a cuatro patas, yo beso nalgas firmes, lengua en ano, lamiendo profundo. Ella ronronea, “¡Qué rico, me calientas el culo!”.
La ponemos a ella de espaldas, gode en mi coño. Aline tira pezones, fuerte. “¡Sí, más!”. Vibraciones, dedos en clítoris, exploto: “¡Aaaaaah!”, cuerpo arqueado, jugos chorreando, olor a orgasmo fuerte.
Ahora Aline: la tumbamos, Axel la penetra, yo tetas por detrás, dedo en ano, luego gode. Ella grita, “¡Sí, fóllame, el gode… ooooh!”, correse cruda, sudada.
Mi turno no, el de Axel. Nos turnamos chupada: yo glande, ella tronco, lenguas juntas. “¡Me corro!”. Jets calientes en bocas, semen espeso. Nos besamos, pasándolo, hilos blancos en labios, tetas. Lo lamemos todo, perverso, delicioso.
Agotados, sudor, risas. Mejor tarde ever. To be continued…