Confesión erótica: Pintando a mi amante desnudo al borde del río en las Cévennes

Uff, acabo de volver de esa caminata brutal por las Cévennes. El sol quema, los pies me duelen como nunca. La tierra… ay, la tierra me ha castigado. Cada paso era una lucha, músculos ardiendo, sudor pegajoso en la piel. Olía a polvo y a esfuerzo. Pero entonces, al final de la tarde, veo el río. Agua fresca, cristalina, borboteando suave. ‘Vamos, amor’, le digo a él, mi semental de 28 años, cuerpo esculpido por horas en el gym. Nos quitamos todo. Yo con mi vestido ligero, casi transparente, él… desnudo total, glorioso.

Nos instalamos en una playita de grava, rodeados de arbustos. Saco mis pinturas, un tronco como caballete. ‘Túmbate ahí, mi belleza’, le ordeno, voz ronca ya de deseo. Su piel brilla con el sol poniente, músculos tensos, polla semi-dura colgando entre piernas fuertes. Empiezo a pintar, pincel suave sobre lienzo. El ruido del agua ahoga todo. Huele a río húmedo, a su sudor masculino, almizclado.

La fatiga de la marcha y el descubrimiento del río

‘¿Cómo me quieres ahora, mi sensual?’, pregunta él, ojos clavados en mis tetas, pezones duros bajo la tela fina. ‘Te quiero… emotivo, piel aterciopelada rozada por el sol como mis dedos querrían hacerlo. Sonrisa en labios jugosos que lamería con mis pezones hinchados. Brazos a lo largo del cuerpo, como duermes tras follarme toda la noche. Mirada hambrienta, como cuando te monto.’ Mientras hablo, mi mano libre roza mi pecho, aprieto el pezón. Él gime bajito, ‘Mmmh…’. Pinto furiosa, trazos que capturan su calor.

El tiempo pasa lento, pegajoso. Su polla se yergue, larga, fina, venosa. Cabeza atrás, ojos cerrados, respira hondo. ‘Ahora… ¿cómo?’, suspira. ‘Te quiero fascinante, verga tiesa, ansiosa, provocándome. Arrogante juventud, que me hace mojar pensando en ti dentro. Repéteme de tu vigor, lléname pronto.’ Él se recoloca, piernas abiertas, huevos pesados. Mi mano baja por mi vientre, toco mi coño húmedo a través del vestido. Huele a mi excitación, dulce y salada.

‘¿Y ahora, voluptuosa?’, dice, voz grave. ‘Triunfante, mano en tu polla, imitando mis dedos en ti. Caderas crispadas antes de correrte. Mirada de fiera clavándote en mi chochito chorreante. Secousses de riñones locos.’ Él agarra su verga, empieza a pajearse lento. Yo me meto dedos, ‘Ah… sí…’, gemimos juntos. Pincel vuela, colores vibrantes para su erección palpitante.

El clímax pictórico y el éxtasis compartido

De rodillas ahora, él: ‘¿Y ahora, amor?’ ‘¡Explotando! Corrida caliente en mi vientre, arco el cuerpo, ojos abiertos regalándome tu vulnerabilidad. Piel sensible temblando, bolas doloridas de tanto semen.’ Él acelera, polla hinchada, pre-semen brillando. Yo tiro vestido, corro al agua. ‘¡Ven!’ Salto sobre él, su polla entra de golpe en mi coño empapado. Ondulo caderas, él ruge, ‘¡Joder, qué apretada!’, y explota. Chorros calientes me llenan, su cuerpo tiembla, sudor salado en mi lengua cuando lo beso.

Me levanto, semen goteando muslos, vuelvo al lienzo. Retoco: sombra en su polla, rojo en pezón. Él me mira, yo abro piernas, ‘Mírame, amor.’ Dedos en clítoris, resbaladizos de su leche y mi jugo. Él cruza, me abraza por atrás, manos en tetas, pellizca pezones. ‘¡Sí, más fuerte!’ Acelero, olas suben, ‘¡Me corro… ahhh!’ Contracciones violentas, grito ahogado, él besa mi oreja, susurro sucio: ‘Buena chica, dámelo todo.’

Su polla dura otra vez contra mi culo. Río, ‘Guarda fuerzas para esta noche, no estoy saciada.’ Él: ‘Si sigues moviendo ese culo…’. Le tiendo vestido: ‘Te quiero… resistente, ojos febriles espiando mi coño. Mano conquistando mis húmedas carnes.’ Beso largo, lengua danzando. Mano en su verga, la aprieto. Dedo en su culo, él gime, ‘¡Sí!’. ‘Te quiero acariciando, dedos temblando.’ Luego tetas envolviendo su polla, folla mi escote, semen caliente chorrea vientre, muslos. Beso final, nos vestimos riendo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *