Mi noche prohibida en Chez Cath: tentáculos, gemidos y placer salvaje

Entramos en esa habitación de Chez Cath, el aire cargado de humo y algo más… animal. El grincement del lit vecino retumbaba, como si alguien estuviera follando con furia. Phil me miró, sus ojos brillantes en la penumbra. ‘Pattie, estás…