El Depósito Champêtre: Mi Confesión Erótica en el Campo de Trigo

Ay, chica, no sabes lo que me pasó ayer. Estaba paseando por el campo, el sol pegando fuerte, el aire oliendo a tierra seca y trigo maduro. Los espiga se mecían con el viento, rozándose como amantes tímidos. De repente,…