Confesión ardiente: Mi primer polvo lésbico con la stagiaire en la oficina

¡Ay, qué putada de despertador! Me lo repito cada mañana cuando esa alarma del demonio me saca de mis sueños. Esta vez peor, porque justo estaba chupando a una desconocida que pillé en el metro… Sí, como lo oís, fantaseo…