Confesión erótica: Mi rendición salvaje al borde del estanque como Emma Bovary

Ay, chicas, no sé por dónde empezar. Bueno, ayer mismo, ¿sabéis? Estaba con él, al borde del estanque, el sol poniéndose, el aire cargado de ese olor a tierra húmeda y hierba fresca. Nos habíamos encontrado en el bosque, como…