Confesión caliente: Mi noche salvaje con el cazador de grafitis

Ay, chicas… no os lo vais a creer. Anoche, estaba yo en esa pared vieja del barrio, con mi moto aparcada al fondo, luces apagadas. Sacé mis bombitas de pintura del asiento, el corazón latiéndome fuerte, eh… esa adrenalina que…