Confesión Erótica: Mi Noche Salvaje con un Desconocido en Beaune

Caía una llovizna fina, chicas. Mis tacones de aguja chapoteaban en el pavimento mojado. Eran las cinco de la mañana en Beaune. Llevaba medias de rejilla y un corsé negro apretándome las tetas. Volvía a casa después de una noche…
