Ay, amiga, si supieras lo que me pasó anoche… Estaba yo con Christine, esa chica tan tímida que fantasea con SM, y mi amiga Diane, rubia de ojos verdes, super BCBG por fuera pero una diosa del sexo por dentro. Habíamos cenado, un poco de vino, nada heavy, pero suficiente para soltar la lengua. Christine se sonrojó confesando su rollo con el exhibicionismo. Yo, riendo, le dije: «¡Venga, a ver esa culita!».
Diane, sentada en el sillón con su pantalón ajustado que marcaba todo –sin bragas, lo juro–, nos miró pícara. «¿Lleva Christine bragas? ¡Adivinad!». Christine: «¡Sí, tontas!». Diane: «¿Bonitas? ¡Muéstramelas!». «¡Nooo!». Nos reímos a carcajadas.
La Cena que Desató Todo
Pusimos música, empezamos a bailar. La cogí de la mano, la giré, la pegué a mí… Su espalda contra Diane. «Diane, ¿no querías ver su culotte?». Levanto su falda amplia… ¡Zas! Su culo al aire. Risa de Diane, ella intenta taparse pero la agarro las manos. Diane toca: «¡Jajaja, slip negro, sexysimo!». Baja un poco la braguita. Christine se esconde en mi cuello, roja como un tomate.
Siento sus tetas subiendo y bajando rápido. Subo la falda más, brazos atrapados. Braguita a medio culo. Diane: «Vaya culazo, por eso las faldas anchas…». Le da palmaditas. Luego mete dedos bajo el elástico y ¡baja todo! Clac, una nalgada. «¿Más cómoda así, Christine?».
La giro hacia ella, falda arriba, vientre expuesto, braguita en muslos. La baja del todo, quitándosela de los pies. Christine cierra rodillas rápido. Meto mi pie entre sus tobillos: ábrelas. Empujo su tripa, brazos atrás. Su coño a la vista, pelos oscuros, labios hinchaditos.
Diane acerca mano golosa. Dedos rozan pelos, muslos… Christine tiembla. Suben, rozan labios, clítoris, se meten en la raja. Gime de vergüenza… ¿o deseo? Empujo sus caderas: ¡zas!, se empala en los dedos. Gritito agudo. Diane los mueve dentro, saca, huele: «¡Está empapada la guarra, y huele a más que a coño!». Me hace oler, luego se limpia en su boca.
«Hay que lavarla, ¿tienes vinagre?». Christine: «¡No! ¡Por favor, no!». Risas. La tumbamos en la mesa, platos vuelan, mancha su falda. Se calla encima de su cabeza. ¡Muerde mi teta a través de la blusa! Uf, rabia. La inmovilizamos, quitamos ropa: desnuda total. Atamos muñecas y tobillos a las patas de la mesa, bien abiertas. Cojines bajo riñones, coño expuesto.
Vinagre en dedos, Diane abre labios. Paso por ellos, gime fuerte. Diane cambia, tira de pelos para limpiar bien. Vinagre directo en mucosas, clítoris al aire. Salta, gime largo. Está chorreando, mezcla ácida y su jugo.
Ceinturón mío, lo agito. Deslizo por piel, tetas, vientre, entre muslos. Tiembla. Diane pica tetas con alfiler, gotitas sangre. Pinzas en pezones: «¡Listos para 10 latigazos!».
Diane se quita pantalón: sin bragas, coño oloroso cerca de su cara. Se toca viéndome azotar tetas. Gime con cada golpe, pinzas bailan.
«No olvides el coño». Desatamos tobillos, Diane dobla piernas atrás, talones en axilas, culo alto, coño y ano abiertos. Su coño sobre nariz de Christine, pelos rubios en boca. Arranco pelos, cuero azota carne roja. Grita dolor-placer.
Del Dolor al Éxtasis Compartido
Diane aplasta coño en su boca: lame, huele a sudor, pis, todo. Para callarla.
Estado de su vulva: carne viva. Quito pinzas, hurle. «Lame a Diane bien, o pinza en clítoris». Lo hace, asqueada. Yo abro su coño con pinza abierta encima.
Para, pinza cierra en clítoris. Temblores. Diane salta: «¡Me muerde!». Maltrata tetas. Piedad, quito pinza. «¿Continúas?». «¡Hon! ¡Hon!». Pinzas en labisos, tira. Ahora lame de verdad.
Me desnudo: coño hinchado, gota viscosa. Diane masajea mi vulva. Nos besamos, lenguas calientes.
Christine ondula, sucia de jugos. Suavizamos: Diane encima, tribbing, clítoris rozando. Yo toco ano Diane, mezclamos jugos.
Besos intensos, dedos en coños. Yo froto coño en pies. Lengua en ano Diane. Orgasmos explosivos, gritos, contracciones.
Después, ducha tierna: lavamos todo, dedos en pliegues. En cama, caricias, dedos, lenguas en tetas marcadas. Diane lame su coño suave.
Godes: uno inflable para ella, inox para Diane. Las follo juntas, dedos en anos. Juegan entre ellas, orgasmo doble brutal.
Agotadas, besos. Fue mi primera vez así, pero… ¡uf, qué vicio!