Ay, chica, no sé por dónde empezar… Estamos en Hvar, esa isla croata preciosa, con mi marido Lucien. Verano, sol quemando la piel, mar turquesa oliendo a sal. Yo, 28 años, cuerpo tonificado de gimnasio, pechos firmes, culo redondo. Él me convence de afeitarme el monte de Venus. ‘¿Aceptas o no, Melanie?’, dice con esa voz juguetona. Pufff, ¡vale! Solo porque estamos de vacaciones y… bueno, me pone un poco.
Nuda en la cama, piernas abiertas, aire caliente rozando mi piel. Él trae toalla, espuma, navaja. La pone bajo mis nalgas, olor a espuma fresca, mentolada. Me acaricia el clítoris despacio, dedos húmedos, mi coño ya chorreando. ‘Relájate, amor’, murmura. Extiende la espuma, blanca y fría sobre mis pelos finos. Se va un momento, vuelvo la cabeza… mi pubis blanco, expuesto. Uf, qué cosquilleo.
El rasurado íntimo que encendió todo
Vuelve con agua caliente, vapor subiendo. Se arrodilla entre mis muslos, ojos fijos en mi sexo. Sumerge la navaja, glida despacio… ras, ras. Pelo cayendo, piel lisa apareciendo. Huele a jabón y mi excitación, almizclada. Tiemblo un poco, ‘Cuidado, Lucien, no me cortes’. Él suda, nariz casi en mi mousse. Limpia los labios mayores, tensando la piel… oh dios, sensación rara, expuesta total. Clítoris libre, hinchado.
‘¿Queda bien?’, pregunta. ‘Sigue, no pares’, digo moqueando. Oreja bajo culo, más espuma. Afeita el perineo, hasta el ano. Agua caliente después, gantel frotando suave, piel roja pero suave como seda. Crema hidratante, dedos masajeando. Lo miro: mi coño virgen, liso, brillante. ‘Admiras tu obra’, río. Él coge la navaja… mete el mango en mi raja húmeda. ‘¡Eh, pervertido!’. ‘Calla, te va a gustar’.
Su lengua ataca: lame plano, sorbe clítoris, dedos abriendo labios. Brillos, chasquidos húmedos. Gimo alto, ‘¡Sí, así!’. Huele a sexo puro, gusto salado en su boca. Me corro temblando, jugos en su barbilla. Él entra duro, misionero, piel lisa chocando piel. Follando fuerte, slap slap, sudor mezclado.
Al día siguiente, compro bikini micro. Tela fina, string hundiéndose en labios. Lucien flipa, ‘Ese de la derecha, el más sexy’. En playa, salgo del agua: tela entre pliegues, coño casi al aire. Hombres mirando, pollas duras en bañadores. Lucien calla, excitado. Me enfado al darme cuenta, ‘¡Cerdo, podrías avisar!’. Corro al hotel, topless en bar, rodeada de tíos babeando.
Lucien llega furioso, escena épica. Pelea brutal. Luego follar rabioso en habitación: él atrás, pellizcando pezones, yo gritando ‘¡Más fuerte!’. Olor a semen y sudor. Bajo sola, veo a Gert, alemán alto, ojos azules, viudo. ‘¿Todo bien?’, pregunta suave. Su voz grave me eriza piel.
Encuentro prohibido con Gert y sexo explosivo
Noche en playa, solos. Bailamos con olas rompiendo, shhh shhh. Me besa mano, ‘Buenas noches, Melanie’. Corazón latiendo fuerte. Al día siguiente, piscina, robe roja ceñida. Gert: ‘Tu vestido rojo es de más’. Me besa frente, fuego en vientre.
Desayuno juntos. Charla profunda, su vida, cáncer de esposa. ‘Ven conmigo’, digo. En su habitación 359, me alza como pluma. Besos hambrientos, lenguas enredadas, saliva dulce. Ropa volando: su pecho ancho, olor masculino, vello áspero bajo mis uñas.
En cama, él boca abajo, yo froto coño liso en su espalda. Piel salada, sudor. Bajo a su polla dura, venosa, 20 cm. Chupa mis tetas, mordisquea pezones rosados. ‘¡Dios, Gert!’. Me come coño: lengua profunda, sorbiendo jugos, clítoris vibrando. Grito, ‘¡No pares, lame más!’.
Me monto encima, froto labios en su boca. Olor mío intenso, gusto ácido-dulce. Corro explosiva, chorro en su cara. Empalo en su verga: llena total, estirándome. Cabalgo salvaje, tetas botando, slap slap carne. Él agarra culo, dedos en ano. Cambio: perrito, él embiste brutal, huevos golpeando clítoris. ‘¡Fóllame fuerte!’, grito. Semen caliente inunda, yo orgasmo eterno.
Repetimos: 69, su polla en garganta, gárgaras profundas. Él lame ano, dedo dentro. Final misionero lento, ojos en ojos, besos tiernos. ‘Eres mío’, dice. Descanso, piel pegajosa.
Luego playa, grupo alemán. Veo a Lucien con pava joven en cala. Bajo furiosa. Confrontación: ‘¡Queutard eterno!’. Le doy libertad mutua. Ahora, vivo feliz: Lucien fiel-ish, Gert visita, tríos calientes. Vida plena de pollas y placer.