Ay, chicas… No os lo vais a creer. Ayer, en la fiesta de Navidad de la oficina, todo empezó inocente. Luces parpadeantes, olor a turrón y cava por todos lados. Yo con mi vestido rojo ajustado, sintiendo cómo me miraban. Y ahí estaba él, Pablo, el nuevo del marketing. Alto, moreno, con esa sonrisa que te moja al instante.
‘¿Quieres bailar?’, me dice, acercándose tanto que huelo su colonia mezclada con sudor fresco. ‘Claro, guapo’, respondo, y nos movemos pegados. Sus manos en mi cintura, bajando un poco… demasiado. Siento su polla dura contra mi muslo. ‘Joder, qué bien hueles’, murmura en mi oído, su aliento caliente. Mi coño palpita ya.
La fiesta que encendió el fuego
Salimos a hurtadillas, eh… al parking. En su coche, nos besamos como locos. Lenguas enredadas, sabor a vino dulce y saliva. Le meto la mano en los pantalones: gruesa, venosa, latiendo. ‘Mmm, fóllame ya’, gimo. Él arranca y vamos a su piso. En el ascensor, me sube el vestido, dedos en mi tanga empapada. ‘Estás chorreando, puta cachonda’, dice riendo. Yo solo jadeo.
Entramos y directo al sofá. Me arranca la ropa: pechos al aire, pezones duros como piedras. Él se desnuda, polla erguida, brillante de pre-semen. ‘Chúpamela’, ordena. Me arrodillo, olor a macho puro. La meto en boca, salada, gruesa. Chup chup, saliva cayendo. ‘Sí, así, joder… más profundo’. Me folla la garganta, arcadas suaves, lágrimas de placer.
Me tumba, piernas abiertas. Lamida mi coño: lengua plana, chupando clítoris hinchado. ‘¡Ahhh! Sí, come mi coño…’. Olor a sexo mojado, jugos en su barbilla. Me corro rápido, temblores, gritando. Entonces me penetra: despacio al principio, estirándome. ‘Estás tan apretada…’. Empuja fuerte, pla pla pla contra mi culo. Sudor goteando, piel pegajosa.
El clímax en su culo y más
Cambiamos: yo encima, cabalgando. Sus manos en mis tetas, pellizcando. ‘Muévete, cabrona…’. Subo y bajo, polla tocando fondo. Gimo sin parar, ‘¡Más! Fóllame duro’. Él me da la vuelta, levrette. Manotazo en nalga, roja al instante. ‘Ahora tu culo… ¿quieres?’. ‘Sí, métemela… pero con saliva’. Escupe, dedos primero: ardor dulce, dilatando.
Entra lento: dolor-placer, como fuego. ‘¡Joder, qué prieto!’. Empuja, yo empujo atrás. Ritmo brutal, culos chocando, pedos sucios de lubricante. ‘¡Me corro en tu culo!’, grita. Calor dentro, semen chorreando. Yo me toco el clítoris, orgasmo doble, piernas temblando.
Después, abrazados, olor a sexo everywhere. ‘Eres una diosa’, dice. Yo sonrío, exhausta. Navidad mágica, chicas. ¿Repetimos?