Era un día de mayo, hace diez años que Miguel y yo nos casamos. Mis padres se opusieron, pero aquí estamos, felices en nuestra finca. Él me despierta con café en la cama, abre las cortinas y la luz baña mi cuerpo desnudo. Me mira como el primer día, se inclina y me besa suave. Tomo la taza, el aroma del café caliente me envuelve, y mientras sorbo, recuerdo nuestros diez años de placeres locos.
Hablamos de fantasías sin tabúes. A él le excita verme con otra mujer, o un trío. Usamos el vibrador como si fuera otro hombre mientras me folla. Yo adoro exhibirme, faldas cortas o sin bragas con viento juguetón. Pensándolo, siento calor en el bajo vientre. Mi mano libre baja por mi vientre, rozo mis labios húmedos. Él me mira fijo, yo sé que adora verme masturbarme. Reposo la taza, abro mi sexo, muestro mi clítoris hinchado y el agujerito rosado. Meto el dedo, lo saco chorreante y se lo ofrezco. Lo lame con gusto, ‘Mmm, tu jugo sabe a miel caliente, amor’.
El despertar caliente en la cama
Me pongo boca abajo, sigo acariciándome debajo, arqueo la espalda ofreciéndole mi culo redondo. Gimo bajito, el dedo va más rápido. ‘¡Ven, cógeme ya!’, susurro jadeante. Se desnuda lento, su polla roza mi raja abierta, empapada. Cuando no aguanto, me penetra fuerte, ¡ahhh!, corro como loca, temblando toda.
Él va despacio, saboreando mi coño apretado. Empujones lentos y profundos, luego rápidos y cortos. ¡Plaf! Una nalgada en mi culo, lo calienta. Cambia, se pone de lado detrás, levanta mi pierna y me folla así, acariciándome tetas y clítoris. Gimo sin parar, cerca otra vez. Acelera, ¡sí, así!, y exploto de nuevo. Sale, apunta a mi ano, entra suave. Me folla el culo con cuidado, luego fuerte, hasta que aguanta poco y me corre en la espalda, chorros calientes.
Me giro, le beso largo, saboreo mi sabor en su boca. Nos duchamos, riendo. Hoy vamos a la playa. Me pongo un vestido ligero y tanga fina. En el coche, su mano sube mi muslo, roza mi piel suave.
Llegamos al restaurante, comemos charlando de la fiesta de ayer. Paseamos por la playa, mano en mano. En las dunas, vemos a un par joven, desnudos. Ella a cuatro patas, él la come el coño, ella chupa su polla gorda, ¡slurp slurp!, mejillas hinchadas. Dedos en culos mutuos, gemidos ahogados por el viento salado.
Nos excitamos. Su mano bajo mi vestido, nota mi tanga mojada. ‘Estás chorreando, puta cachonda’, me dice al oído. Me masturba al ritmo de ellos. Ella a cuatro, él la clava de un golpe, ¡ayyy!, follada brutal, nos mira sonriendo.
Yo me pongo igual, levanto vestido, bajo tanga. ‘Fóllame’, le digo. Él saca polla, me penetra delicioso, chapoteo húmedo. Miramos al otro par, ella gime fuerte, se corre arqueando, él eyacula en su espalda, leche espesa goteando.
El encuentro voyeur en las dunas y más allá
Yo exploto viendo eso, él sigue, aguanta. Se acercan, ella masturba su polla aún dura. Pienso en tocarla… Él se corre en mi culo. Charlamos, se llaman Julia y Marcos. Nos dan su tarjeta para un intercambio. ‘¿Os apetece?’, preguntan. ‘Miedo y ganas…’, digo yo.
De vuelta, sin tanga, viento me roza el coño desnudo. En casa, barbacoa. Bajo solo con camiseta, él mira mi coño al trasluz. Se empalma. ‘¿Quieres verme pajearme?’, pregunto. Bajo mano, masajeo labios, clítoris palpita.
‘Déjame afeitarte’, dice. Me tumbo en la mesa, piernas abiertas. Espuma fresca, navaja raspa suave, fríos escalofríos. Queda liso como niña, espejo muestra mi raja glabra, sensible. Unta crema, masajea, gimo. Baja lengua, lame lento, ¡Dios!, chupa clítoris, corro gritando, jugos en su cara.
Le tumbo, beso cuerpo, tetillas duras. Chupo polla, bolas saladas, lamo ano. La trago profunda, garganta apretada. Él me aprieta tetas. ‘Quiero tu polla dentro’, digo. Abro piernas en mesa, frota glande en raja, entra lento, ¡ahhh!, folla suave, pellizca pezones.
Se corre dentro, sigue duro, me hace correr otra vez. Luego 69, vibro en su culo vibrando, gime fuerte. Yo le chupo coño y ano. Eyacula en mi boca, leche espesa, la trago toda.
Semanas después, llegan Julia y Marcos. Vamos a su casa sábado. Piscina, desnudos. Bronceándonos, cuerpos calientes, deseo en el aire…