Confesión ardiente: La noche que mi hermana y yo devoramos a un chico de la uni

Esto me pasó hace poco, tengo 27 años ahora, pero fue cuando tenía 25 y estudiaba derecho en la Complutense de Madrid. Soltera total, vida loca con amigos, fiestas después de clases, cenas, conciertos de rock. El SIDA no era problema aún, todo valía en sexo. Revisaba con Pablo, un tío mono, moreno, mismo altura que yo, buen cuerpo. Reservado pero cachondo, confidencias suyas me decían que le gustaba follar sin ataduras. Él tampoco tenía novia fija.

Verano llegando, noches fuera. Una noche, cena regada con vino, le propuse ir a bailar a una disco del Malasaña que nos flipaba. Le dije que mi hermana Raquel venía, 30 años, no la conocía. Quedamos a las 23:30. ¡Hostia, qué pedazo de tía mi hermana! Morena larga melena, cuerpo flexible fino, sensualidad brutal. Sonrisa pícara me puso celosa al ver cómo lo miró.

La noche en la discoteca que lo cambió todo

Pero yo iba a por Pablo. Tras rocks con las dos, slows en penumbra. Me pegué a él, cuerpo caliente suyo contra el mío. Manos en su espalda, bajando a culo. Él igual, bajo mi falda media, sonrisa mía traviesa. Cabeza en su cuello, labios rozando su cara: ‘Bailas de puta madre, me encanta…’. Sus manos respondieron apretando mis nalgas firmes.

No podía ignorar mi efecto: cadera contra su vientre, frotando su polla tiesa bajo pantalón cuero. Me besó hambriento: ‘Joder, qué calor, tengo unas ganas…’. Mano suya entre nosotros, masajeando su verga vibrante. Yo caricias descaradas en sus cachetes duros. Slow acaba, volvemos con Raquel sonriendo. Me siento cruzando piernas pa esconder mi coño chorreando.

Raquel: ‘Vámonos, estoy harta’. Casas cerca, pisito mono dos habitaciones. Ella a su cuarto un rato. Yo en sofá a Pablo: ‘Mira el estado que me has puesto… no podemos dejarlo así’. Abro piernas, muestro tanga blanca empapada metida en labios depilados. Se arrodilla: ‘Tienes razón’. Cara entre muslos, huele mi coño húmedo, fuerte pimienta. Lengua en tanga, mordisquea presionando vulva hinchada.

Gimo: ‘Humm sí, cómemelo, devórame Pablo, lo necesito…’. Quita tanga, pasa por cara oliendo, lame tela pa probar jugos. Yo me toco sin pudor, piernas abiertas, exhibo concha depilada, labios largos finos, clítoris saliente. Él lame olvida hermana al lado. Grito: ‘¡Lame de vicio! Raquel, pruébalo…’. Giro cabeza, ella en sillón, camisón, sin bragas, mano en coño, ojos brillantes.

Sorprendido él, yo: ‘Compartimos todo, ¿te molesta?’. Sonríe: ‘Qué va’. Sigue en mi chocho goteando. Me quito camiseta, pellizco tetas. Mano en bragueta suya: Raquel arrodillada abre pantalón, saca polla dura, la mira, masturba suave endureciéndola más. Yo lengua y dedos en su chatte.

Boca caliente ella en vez manos, pelo rozando muslos, huevos, verga lamiendo ansiosa. Dedos míos abren hondo chatte Pablo, índice ano suyo viniendo a mí, lo abro. Se tensa, doble agujero la lleva orgasmo brutal: pellizca tetas fuerte, grita ‘¡Joder cabrón me corro ahhh!’. Se relaja, invita: ‘Dale a Raquel lo mismo’.

El descontrol en casa: lenguas, pollas y orgasmos infinitos

Raquel desnuda preciosa al lado. Abro piernas, hundo en raja rasurada distinta: labios gordos colgantes carmesí, goteando mouille abundante que adoro. Se besan frotando tetas lindas, acariciándose, me excita brutal. Lamo Raquel, titilo culo perfecto caricias explorando. Haleta: ‘Métemela ya, no aguanto’.

Me levanto? No, él se levanta, pone polla entrada fente, embiste de golpe. Yo bajo sofá rodillas, miro hermana penetrada: mano alterna huevos suyos y ano ella, exploro carnes mientras él la taladra controlando placer. Abro nalgas suyas, lamo ano ansiosa, penetro dedo suave subiendo sensaciones, frena pa no correrse.

Raquel loca masturba clítoris grande uñas largas rojas. Dice: ‘Para, fóllate a Sofia, era ella ¿no?’. Sonrío, saca verga fente que yo chupo ansiosa. La pongo a cuatro, embisto coño abierto, uno dos dedos culo. Mueve culo placer, lame fente hermana gritando. Olor coños llena piso, siento no aguanto: saco, eyaculo gritando chorros largos espalda nalgas mientras Raquel corre bajo lengua mía.

Me echo encima, acaricio chatte. Tres sofá, polla floja muslo húmeda. Me acurruco: ‘Sabía serías amante ideal, pero yo no corrí aún’. Él lame suave tetas grandes, yo me toco, Raquel ayuda manos. Deslizamos muslos, dos lenguas rápidas orgasmo gritando fuerte.

Rebanda rápido, frota polla culo Raquel: ‘Espera, voy a mear’. Se levanta baño. Yo río: ‘Sé excita ver chicas mear, no te cortes, no le molesta’. Beso coño, voy baño. Raquel wc piernas abiertas: ‘¿Quieres probar señorito?’. Arrodillo cerca coño, se suelta, boca pegada, me moja pis caliente dorado gimiendo excitada. Pisa largo, pruebo néctar éxtasis, seco lengua recojo mouille abundante.

Noche sorpresas calientes: follé culos alternos ellas una sobre otra, ellas me devolvieron correa god que usan solas falta. Pienso a menudo, marcó mi vida uni forever.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *